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sábado, 27 de mayo de 2017

DIFICULTADES PARA UTILIZAR INTERNET EN CLASE.



En el mismo artículo ya apuntábamos algunas de las dificultades previsibles al incorporar en nuestra manera de dar clase un medio tan distorsionador como es el uso de la Red. Se afirmaba en el mencionado artículo que "los problemas son muchos (lingüísticos, financieros, educativos, mentales, culturales, etc.) y no los debemos despreciar. Hay que intentar buscarles solución, ya que el proceso es imparable y el sistema educativo no puede quedarse al margen. Debemos ser positivos y hacer el esfuerzo de incorporar a la acción didáctica toda la potencialidad que nos permiten estos nuevos recursos".

Recientemente, ya han comenzado a aparecer descripciones obtenidas mediante métodos rigurosos de estudio realizado en Cataluña sobre una muestra muy amplia de centros de educación secundaria nos muestra la baja implantación de estos recursos en las aulas y la progresiva brecha que se está abriendo entre la implantación de las nuevas tecnologías en la sociedad y la lentitud con que avanzan en los ámbitos escolares.

La experiencia que hemos acumulado durante el transcurso de un estudio realizado sobre el uso de un portal educativo,  en el que han participado trescientos estudiantes de Secundaria, pertenecientes a catorce centros de diversos lugares de España, y cuarenta profesoras y profesores mayoritariamente de Geografía e Historia , nos indica lo mucho que debe avanzarse en este campo. En relación con las dificultades que plantea trabajar con Internet elegimos una afirmación de un profesor de un centro de Galicia que creemos resume con mayor precisión y clarividencia las auténticas dificultades que incorpora a la docencia Internet: señala este docente que la principal dificultad radica en que los profesores "sabemos" lo que "tenemos que dar" en clase para que nuestros alumnos "aprendan" (que respondan en un examen), pero no sabemos cómo controlar un grupo de clase que interactúa con una máquina y/o con personas que no están bajo el control del profesor en la misma aula. Nos sentimos perdidos ante unos materiales que no siguen una lógica curricular codificada (el código disciplinar). El alumnado participa igualmente de las mismas rutinas codificadas, y quedan tan desconcertados como el profesorado ante propuestas abiertas.

Los estudios a que nos referimos permiten conocer más de cerca una realidad que cambia muy rápido y constata cambios cuantitativos. En la actualidad los centros docentes han aumentado la cantidad de ordenadores disponibles y también son mayoría los que se disponen de conexión a Internet. En este apartado hemos de destacar que predominan los centros que disponen de conexión de banda ancha. Por otra parte, la ratio alumnos por ordenador ha bajado notablemente, a pesar de que no todos los centros dedican todos los ordenadores de que disponen para actividades académicas con los alumnos. Al mismo tiempo la mayor parte de las administraciones educativas han entrado en la estructura de las nuevas tecnologías y no resulta extraño hoy en día que en muchos sitios los servidores institucionales sean los más utilizados en la conexión a Internet. También resulta habitual comprobar que la gran mayoría de centros tenga su propia página web y que algunos tengan intranet.

Es evidente que los cambios que transforman la sociedad actual también llegan a los centros docentes, aunque muchas veces lo hagan de manera claramente insuficiente . Aún así, encontramos situaciones que no han evolucionado mucho en el tiempo, como seria el caso de la ubicación de los ordenadores que continúan estando concentrados en lugares específicos, las aulas de informática, y están poco extendidos por las aulas comunes. O el sistema de organización de la estructura informática que aún sigue estando en manos de un profesor, el coordinador de informática, desbordado habitualmente por las necesidades del centro, que se dedica mayoritariamente al mantenimiento de los aparatos y a ayudar a sus compañeros.

La utilización de Internet en las aulas de secundaria de manera integrada en la tarea cotidiana que llevan a cabo profesorado y alumnado no es una cuestión sencilla. Trabajos anteriores nos han permitido identificar algunas cuestiones que pueden ser consideradas como dificultades objetivas o, como mínimo, sentidas por parte de los docentes. Las que hemos detectado como más habituales son las siguientes:

1. Problemas relacionados con la infraestructura informática de los centros. Esta cuestión no es de menor importancia ya que con ordenadores obsoletos, con malas comunicaciones a la Red o con un mantenimiento inadecuado de las máquinas, lo que las hace inestables y lentas, es muy difícil y casi siempre desalentador el trabajar con este recurso de una manera ágil y satisfactoria.

2. Problemas de tiempo. No siempre es posible disponer de la sala de ordenadores cuando se necesita y, muchos profesores advierten que 55 minutos de clase es corto para trabajar de manera satisfactoria con este medio ya que se pierde mucho tiempo en desplazarse al aula, iniciar el funcionamiento de los ordenadores, solventar los muchos problemas técnicos que suelen surgir, etc.

3. Dificultades en el uso

a. La organización física del aula, en la que las miradas de los alumnos, generalmente en pequeños grupos, se fijan en las pantallas, hace que el profesor no controle la escenografía habitual de la clase, en la cual las miradas del alumnado convergen en el punto donde se haya el profesor.

b. El seguimiento de la clase es dificultoso ya que el profesor debe acudir de ordenador en ordenador sin poder mantener un ritmo único de la clase. Muchas veces emplea tiempo en solucionar, si sabe, problemas meramente técnicos. No se produce una dinámica controlada, por lo que puede darse la sensación de descontrol o dispersión. Esta sensación se acentúa cuando se descubre que algún grupo de alumnos ha migrado de las páginas objeto de trabajo para acudir a otros lugares de la Red que le atraen más.

c. Como consecuencia del punto anterior, el evaluar el rendimiento, el trabajo y los resultados de los ejercicios es complicado ya que no es posible observar los itinerarios, las lecturas, la interactividad etc, que van desarrollando los distintos grupos de alumnos.

4. Dificultades y dudas en el profesorado respecto al papel que debe otorgarse al nuevo medio:

a. Complicaciones para asumir un cambio de rol del profesorado durante el desarrollo de la clase y en los periodos intermedios. Parece que la experiencia nos indica que con Internet en las aulas el profesorado actúa más como guía de la búsqueda de conocimientos que como el emisor y exclusivo poseedor, junto con el libro de texto, de los mismos.

Como lo que ofrece la Red, no es nada por sí mismo, ni tiene demasiado sentido fuera de una actividad que incorpore su uso, que esté diseñada previamente a la visita a la Red, y sea aprovechada en un trabajo posterior. Esta falsa expectativa produce frustración y descrédito del medio, por lo que produce actitudes negativas del profesorado respecto al uso escolar de la Red en horas lectivas.

c. El profesorado que debe incorporar el uso de las nuevas tecnologías a su práctica pedagógica plantea sus serias dudas sobre el tipo de aprendizaje que éstas pueden llegar a fomentar en sus alumnos. Su metodología de trabajo, la presentación activa y atractiva de los contenidos y el alto nivel de independencia por parte del alumno en su proceso de aprendizaje hacen que el profesorado, efectivamente, dude de la calidad del aprendizaje que hasta nuestros días se conseguía por otros medios pedagógicos. En este sentido, muchas veces se contrapone el uso de las nuevas tecnologías con aspectos como el esfuerzo, el estudio personal, la falta de calidad en las evaluaciones al final de un proceso educativo, etc.

Es habitual que en muchas ocasiones los estudiantes estén más familiarizados con la navegación que los mismos profesores. Esta cuestión, independientemente de la inseguridad que suele crear en los docentes que ven como sus alumnos son más expertos que ellos mismos en el manejo del ordenador, también ofrece otros problemas importantes. Nos referimos a la visión que los jóvenes tienen de lo que les ofrece la Red y que suele estar ligada a la novedad, a la vertiginosa velocidad en las secuencias de "clics" y en la costumbre de buscar y encontrar un tipo de contenidos que no suelen tener relación con lo que pueden considerarse conocimientos escolares. Ello significa que el profesorado debe de procurar que el alumno entienda que hay diversos tipos y formas de utilización de Internet y que la que debe utilizarse en clase, sin necesidad de ser aburrida, exige más lentitud de navegación, más espacio para la lectura, y, sobre todo, un replanteamiento de intenciones educativas y de objetivos didácticos al respecto.

Joaquín PRATS (Grup DIGHES)y J. Miquel ALBERT (Grup DIGHES)
IBER Didáctica de las Ciencias Sociales geografia e Historia núm 41. Barcelona 2004.




REFLEXIÓN PERSONAL:

En mi opinión, las nuevas tecnologías y el mundo informático está a la orden del día y en los centros educativos se debería tener clara la importancia de los recursos tecnológicos, así como sus posibilidades y  limitaciones. Además, el personal docente debería tener unos conocimientos mínimos acerca de las TIC para poder mejorar el rendimiento académico de los alumnos, en diferentes asignaturas, gracias a su utilización.

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