En primer lugar, quiero explicar porque he decidido estudiar
magisterio y no otra carrera. Ser profesora estaba en mi mente desde que era
pequeña, y siempre me ha gustado explicar, ayudar y orientar, a quienes lo necesitaban,
en los estudios. Además, siempre me han gustado mucho los niños, y me siento
tranquila y capaz de hacerlos aprender cuando estoy con ellos, y es algo que me
enorgullece. Por lo tanto, se podría decir que una de las razones por las que curso
la carrera de Magisterio, es por vocación.
Pero mi interés por querer ser profesora, va más allá de las
cuestiones meramente académicas. También quiero enseñar en valores, hacer que
mis alumnos en un futuro sean no sólo buenos estudiantes, sino también buenas personas;
que tengan empatía. Si todos o la mayoría de los profesores, teniendo en cuenta
que la familia también es un factor muy importante en la educación de un niño,
se preocuparan por educar a sus alumnos en valores y en empatía, podríamos
conseguir que la sociedad cambiara para mejor. Así mismo, como decía Nelson
Mandela, la educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo, y a mí me
gustaría poner mi granito de arena para aportar algo bueno a la sociedad y
sobre todo a cada uno de mis alumnos. Quiero colaborar para que algún día
existan presidentes del gobierno, que hagan su trabajo, y no lo que hacen
actualmente.
Además, tengo la necesidad de dar cariño a aquellos niños
que carecen de ello, quiero guiar, formar, educar y sobre todo escuchar a mis
alumnos. Pongo énfasis en el verbo escuchar, porque creo que, en algunos casos,
los profesores sólo se limitan a hablar, a dar sus clases, pero no se paran a
escuchar a sus alumnos. Y haciéndolo, no sólo podrían descubrir los intereses
de sus alumnos y utilizarlo para motivarles o ayudarles, sino que también
aprenderán de ellos.
Aunque el trabajo de profesor/a no es nada fácil, como otros
piensan, quiero comprometerme, que es distinto a ir a clase leer el libro y
mandar ejercicios. Estoy dispuesta a comprometerme, a invertir mi tiempo libre
para hacer actividades nuevas, a renovarme con casa generación, a innovar y
descubrir que estrategias o metodologías se adaptan mejor a cada alumnado.
Estoy dispuesta a ilusionar y a ilusionarme con mi trabajo. Y sobre todo estoy
dispuesta a no tirar la toalla cuando vengan situaciones difíciles, ya que mis
alumnos serán la nueva generación, y cansarse y descuidar mi trabajo, sería
descuidar su futuro y el futuro de muchas otras personas. Por estas razones, y por muchas más de las
que me daré cuenta durante mi vida; quiero ser profesora.
En cuanto a la asignatura de Sociología, de segundo curso de
Educación Primaria, puedo decir que desde el primer día de clase me quedé con
ganas de aprender más y de seguir relacionando aspectos y ejemplos de la vida
cotidiana con distintos fenómenos sociales. Creo que con esta asignatura tendré
la oportunidad de aprender, de desaprender y de reflexionar sobre algunos
factores de la sociedad que inciden en la educación; lo que me permitirá a su
vez fomentar el pensamiento crítico, pero con criterio. Espero aprender nuevos
métodos para conocer aspectos sociales, y aprender a dar mi opinión sobre la
sociedad contrastándolo con la realidad, es decir, justificar mis opiniones.
Por lo tanto, de esta asignatura espero aprender, no sólo aspectos relacionados
con la educación en los colegios, sino también otros aspectos que puedan
enriquecer mi desarrollo.
En relación con la asignatura de Pedagogía, creo que podré
adquirir muchos conocimientos sobre estrategias y, en especial relacionado con
las nuevas tecnologías, para aplicar en el aula. Espero aprender cómo utilizar
las nuevas tecnologías para fomentar el aprendizaje de los alumnos, ya que la
manera de aprender de los nativos digitales es distinta.
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